Skip to main content
EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

Hombre nuevo


07 diciembre 2015

san Lucas (5,17-26)

 Un día estaba Jesús enseñando, y estaban sentados unos fariseos y maestros de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. Y el poder del Señor lo impulsaba a curar. Llegaron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y trataban de introducirlo para colocarlo delante de él. No encontrando por donde introducirlo, a causa del gentío, subieron a la azotea y, separando las losetas, lo descolgaron con la camilla hasta el centro, delante de Jesús. Él, viendo la fe que tenían, dijo: «Hombre, tus pecados están perdonados.» Los escribas y los fariseos se pusieron a pensar: «¿Quién es éste que dice blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados más que Dios?» Pero Jesús, leyendo sus pensamientos, les replicó: «¿Qué pensáis en vuestro interior? ¿Qué es más fácil: decir "tus pecados quedan perdonados", o decir "levántate y anda"? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados... –dijo al paralítico–: A ti te lo digo, ponte en pie, toma tu camilla y vete a tu casa.» Él, levantándose al punto, a la vista de ellos, tomó la camilla donde estaba tendido y se marchó a su casa dando gloria a Dios. Todos quedaron asombrados, y daban gloria a Dios, diciendo llenos de temor: «Hoy hemos visto cosas admirables.»

Dios puede hacer mucho más de lo que nosotros podemos imaginar. El relato, tan sencillo, de la curación del paralítico, me rompe los esquemas y me abre a una nueva realidad que va más allá de lo humanamente esperable. Este paralítico a pesar de su enfermedad tiene el consuelo del amor de sus amigos y va a sentir el poder de la presencia de Jesús que sana y salva. Estos maravillosos amigos del paralítico, no sólo lo llevan en camilla sino que también son capaces de hacer un agujero en techo de la casa para llevarlo a la presencia de Jesús. ¿Tú tienes amigos así? ¿Te llevan a Jesús? ¡Escasean amigos así! Y Jesús, el testigo del amor de Dios para con nosotros, capaz de transformar la realidad de una forma inesperada y nueva. Jesús no sólo lo cura sino que también le perdona los pecados. El paralítico es ahora un hombre nuevo en todos los sentidos. Posiblemente los amigos se habrían conformado con que hubiese vuelto a andar. Pero Jesús, Dios, va más allá en su curación, renovando en plenitud el interior de la persona herida por el dolor y el mal:"anda, coge tu camilla y echa andar, tus pecados están perdonados"

¡Qué pena que haya gente presenciando este momento de salud y de salvación incapaces de percibir la ternura y misericordia de Dios encerrados en sus prejuicios, cerrazones y en una fe que huele más a ellos mismos, que al buen olor de la confianza que toda fe auténtica desprende.

¡Paz y Bien!


Bitácoras


Apuntes litúrgicos
15 Agosto 2026
Apuntes litúrgicos
15 Agosto 2026
Apuntes litúrgicos
25 Julio 2026