¡Venid, dondequiera que estéis!
San Lucas 21,5-11.
Como algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas, Jesús dijo:
"De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido".
Ellos le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?".
Jesús respondió: "Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: 'Soy yo', y también: 'El tiempo está cerca'. No los sigan.
Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin".
Después les dijo: "Se levantará nación contra nación y reino contra reino.
Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo."
¿De qué somos testigos los cristianos cuando la paz tarda en llegar y la tierra tiembla bajo nuestros pasos? La guerra y los conflictos no cesan de desgarrar nuestro mundo y hemos de reconocer que el corazón del hombre está enfermo.
El fin del mundo, el fin de esta manera "enferma" de vivir acabó en aquella hora cuando murió el Hijo de Dios. Y empezaron los cielos nuevos y la tierra nueva.
Así cada día el cristiano se pone a reconstruir de nuevo. Reconstruir el mundo y reconstruir la esperanza.
Nuestro tiempo es el tiempo de la resurrección que actúa en esta era. Jesús es el sol de justicia que se ha levantado de entre los muertos para decirnos: "¡Venid, dondequiera que estéis!" ¡Yo estoy con vosotros todos los días!". Será con nuestra perseverancia como obtendremos la vida. ¡A construir hermanos, que ya son muchos los que destruyen con sus comentarios, quejas y críticas! Seamos instrumento de paz y bien para los demás.
¡Paz y Bien!
Otras noticias
La Luz de Clara Brilló en la noche Veleña
Carta del Ministro general para la Solemnidad de Santa Clara 2026
Cena franciscana en Vélez-Málaga
Solemnidad de Nuestra Señora de los Ángeles en Valencia
Bitácoras