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EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

¡El dueño de la vida es humilde!


10 diciembre 2014

San Mateo 11,28-30. 

Jesús tomó la palabra y dijo: 

"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. 

Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. 

Porque mi yugo es suave y mi carga liviana." 

Jesús sabe mejor que nadie que el corazón del hombre necesita ser continuamente encauzado. Pero sólo él sabe también cuál es el camino para ello: su yugo es sencillo, fácil, esencial. 

Ciertamente la vida cristiana conlleva una carga  pero lejos de abrumar al hombre con mil y unas leyes, mil y un consejo, la ley que ofrece Jesús comparada con las cargas que los hombres imponen, es una autentica liberación. ¡La fe no impone otra carga y yugo que el amor! 

Bastante pesada se hace ya la vida para que ahora la fe venga a complicárnosla. Consuela saber que nuestro Dios es "manso y humilde de corazón". Cuando todo te agobie, cuando te sientas sobrecargado por el peso de la ley o preocupado en exceso ante frentes abiertos, piensa en esto y cobra nueva vida: Dios es manso, Dios es humilde.

Así es nuestro Dios, va a lo esencial y descarga de obligaciones inútiles a los humildes. Su mandamiento es sencillo y, por lo tanto, la carga que resulta de él es ligera. ¡El dueño de la vida es humilde!

¡Paz y Bien!


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