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EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

"Voceros" del bien


08 Febrero 2015

san Marcos (1,29-39)

 En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca.» Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.» Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios.

!Buenos días! A Dios le gusta quitar cadenas, aligerar el peso de la vida que la enfermedad, el pecado o la muerte frenan. Por eso Jesús en persona llega a nuestra casa, entra en la habitación donde la "fiebre" nos tenía atrapados, como a la suegra de Pedro, nos coge de la mano y nos levanta. Y comenzamos de nuevo a percibir que estamos vivos, que la vida es bella, que no estamos solos, que hay otros problemas además de los nuestros, dolor y alegría más allá de nuestros muros. Y se nos va encendiendo otra vez la sensibilidad para sentir compasión, y la generosidad para ir en busca del que nos necesita. "Se le pasó la fiebre y se puso a servirles". Desde ese momento, nuestro problema se va quedando mas pequeño, no necesita que le prestemos tanta atención. Puede que no desaparezca; pero ya es otra cosa. Hay una urgencia nueva en nuestra vida: ayudar a otros, que permanecen todavía encerrados y tristes y medio muertos, a que descubran que Dios los ama; y se pongan también en pie, y acaben incorporándose a la marcha de la vida. Y quien ha recibido la caricia de Dios en medio de su soledad, sufrimiento o desánimo, tiene que gritarlo a los cuatro vientos... Los cristianos somos "voceros" del bien que Dios ha hecho en nosotros.

!Feliz Domingo!

!Feliz Campaña de Manos Unidas!

¡Paz y Bien!


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