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EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

Entrar en el juego de Dios


12 diciembre 2014

San Lucas 1,39-48. 

María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. 

Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 

Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, 

exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! 

¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? 

 Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. 

Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor". 

María dijo entonces: "Mi alma canta la grandeza del Señor, 

y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, 

porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. 

En adelante todas las generaciones me llamarán feliz". 

¡Qué contradictorio es el corazón humano! Jesús se queja porque parece no acertar con los hombres. Parece que vamos a la contra. De entrada deberíamos contar en nuestra vida con "el que viene" y lo que hacemos es poner mil pretextos para rechazar su llamamiento. ¡No queremos que nos guíen! Nos descubrimos, tantas veces poco sabio, distraído e incapaz de reconocer la presencia de Dios en nuestras vidas.

Y en cambio será dichoso quien entre en el juego de Dios,  Dichoso quien vaya más allá de sus comodidades e ideas preconcebidas sobre Dios, pues algún día conocerá la pasión por vivir la vida sintiendo el fuerte viento del Dios que viene. Algún día la sabiduría de Dios, Jesús, guiará nuestros pasos y sentiremos el verdadero gozo de vivir como Dios quiere.

¡Paz y Bien!


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