Skip to main content
EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

EL PESO DEL AMOR


06 Julio 2014

Mateo (11,25-30)

En aquel tiempo, exclamó Jesús:

«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»

 ¡Qué página tan bella te ha salido, Señor! Directa y clara. Sencilla y profunda. ¡Qué "buena noticia" para tu Pueblo, para tu Iglesia! 

Con razón, los teólogos, han definido este trozo del evangelio como el MAGNIFICAT DE JESÚS. Nos basta unos pocos versículos para mostrar el corazón de este Hijo e invitarnos a poner en él nuestro  cobijo. Jesús tiene clara y viva conciencia de ser el Hijo de Dios, por eso,  alaba y bendice al Padre de quien recibe todo y al que le devuelve todo con obediencia amorosa. 

La clave para entender "las cosas de Dios" no está en la ciencia, en el poder, en el dinero sino en la sencillez. 

Esta vez no has dejado que lo que nos puede hacer feliz no caiga en manos de los acaparadores del saber, del poder o del dinero, sino en manos de los que tienen sencillo el corazón y lo ven todo con unos ojos limpios de niño. 

Acoger las enseñanzas de Jesús no significa cargar con un cúmulo de normas a observar, sino aprender de él la sencillez y humildad de corazón, que hacen más llevadera la prueba y más leve la tribulación. 

Quien concuerda su corazón con el del Hijo encuentra descanso y sosiego. EL PESO DEL AMOR alza a quien lo lleva.

¿A qué esperas para sintonizar tu corazón con el de Jesús?

¡Feliz Domingo!

¡Paz y Bien!


Bitácoras