Tener una pizca de fe
San Mateo 17,14-20.
Cuando se reunieron con la multitud, se le acercó un hombre y, cayendo de rodillas,
le dijo: "Señor, ten piedad de mi hijo, que es epiléptico y está muy mal: frecuentemente cae en el fuego y también en el agua.
Yo lo llevé a tus discípulos, pero no lo pudieron curar".
Jesús respondió: "¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo aquí".
Jesús increpó al demonio, y este salió del niño, que desde aquel momento quedó curado.
Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?".
"Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: 'Trasládate de aquí a allá', y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes".
La diferencia con el resto del mundo, lo que nos hace distintos a los demás, lo novedoso en esta vida es tener una pizca de fe.
La fe que le falta a sus discípulos y que pone de manifiesto que todavía su fe se basa en sus esfuerzos, trabajos y méritos y no es así.
La fe es DON de Dios.
Sólo haría falta falta un grano de fe, responde Jesus. Una pizca de fe para que los hombres recuperen el equilibrio y la salud. Una pizca de fe para que las montañas de las divisiones sean aplanadas y para que los humanos recuperen la alegría de vivir juntos. Una pizca de fe para que la luna, por la noche, vele nuestro sueño en el secreto de nuestros hogares. !Un poco de fe para que lo imposible se haga realidad!
Pues lo que imposible para los hombres es precisamente lo que Dios quiere darles a compartir: La Paz, el amor, la esperanza, la alegría.
Nos bastaría una pizca de fe para poder contemplar un mundo nuevo.
La misma fe que llevo a Edith Stein, judía de nacimiento a abrazar la fe, consagrar su vida como monja carmelita descalza y morir gaseada por los nazis en el campo de concentración de Auschwitz en Polonia. Sólo esa pizca de fe la hizo vivir en medio del horror nazista con la paz y libertad que sólo proviene de Dios. Hoy la Iglesia la venera bajo el nombre de Santa Teresa Benedicta de la cruz como virgen, mártir y patrona de Europa.
!Paz y Bien!
Otras noticias
La Luz de Clara Brilló en la noche Veleña
Carta del Ministro general para la Solemnidad de Santa Clara 2026
Cena franciscana en Vélez-Málaga
Bitácoras