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EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

Desarme total


13 Junio 2016

San Mateo 5,38-42

 «Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra; al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.

La ley del talión, que a nuestra mentalidad choca totalmente, en tiempos de Jesús era una ley que introducía la legalidad en la anarquía para que nadie se tomase la justicia por su propia mano prohibiendo infringir un castigo superior a la ofensa: "ojo por ojo, diente por diente". Sin embargo, Jesús supera esta ley planteando el principio de la no-violencia; siguiere Jesús que no se haga resistencia al agresor, ni que se devuelva el golpe al que te golpea, ni se contraataque llevando al agresor ante el tribunal. Se trata, como bien expresó San Pablo, de no dejarse vencer por el mal, sino vencer al mal por el bien. Así debemos de ser los hijos de la luz, desarmar al mal con el bien, abundar en gestos de generosidad en donde otros solo buscan lo justo. Es la lógica evangélica ante la lógica de la razón. ¿En cuál te mueves tu?

Celebramos hoy la Familia franciscana junto a toda la Iglesia la fiesta de San Antonio, este "hijo predilecto" de San Francisco, en el que podemos descubrir precisamente la lógica evangélica, pues supo vivir la fe desde la sencillez, la humildad y la pobreza mas absoluta. Fue un verdadero hijo de la luz que luchó contra todo tipo de males y puso su vida al servicio de los más pobres.

A veces, sólo conocemos de san Antonio lo milagrero que es, el poder que tiene para encontrar los objetos perdidos y su eficacia para encontrar novio, pero San Antonio es mucho más, su sabiduría le llevó a enseñar la teología a sus frailes, a predicar a todos los fieles y a llevar la Palabra de Dios por Marruecos, sur de Francia e Italia. Misionero infatigable y "doctor evangélico" que supo evangelizar su propio corazón y llevar a todos el pan sabroso de la Palabra. Sus sermones y milagros le han hecho un santo muy querido por el pueblo. Murió a los treinta y seis años y fue canonizado cuando no había pasado ni si quiera un año de su muerte

¡Feliz día!

¡Felicidades a los/as Antonios/as!

¡Paz y Bien!


Bitácoras


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