Los que ACOMPAÑAN A JESÚS
San Lucas 8,1-3.
Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce
y también algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios;
Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.
!Qué hermosa expresión: "los que ACOMPAÑAN A JESÚS"! En el Nuevo Testamento esta expresión se utiliza sólo para designar a los que dieron su existencia a Jesús.
Acompañar a Jesús es vivir, pasar el tiempo con El; es familiarizarse con El hasta el punto de presentir su manera de concebir las cosas, sus reacciones, conocer sus gustos y sus temas favoritos.
Acompañar a Jesús es hacer suyo su proyecto, asumir como programa de vida el Evangelio. Y aprender a descifrar la realidad a través de una pauta de lectura particular, la que San Pablo definió con esta frase que expresa la esencia del discípulo y seguidor del Jesús: "para mí, vivir es Cristo".
Acompañar a Jesús es hacerle compañía, hasta el punto que nos toca completar en nuestra carne, lo decía también San Pablo, lo que falta a la pasión de Cristo. Hay continuidad entre Jesús y nosotros, entre la Iglesia y su Señor.
En definitiva, el discípulo es el trabajador de Jesús, trabajador del Reino que lo va construyendo y le va dando forma; es el que guarda la herencia recibida y asegura el porvenir del evangelio.
Pidamos a Dios Padre su Espíritu para que seamos los compañeros fieles de Jesús y continuemos su proyecto de vida con el ejemplo de la nuestra.
¿Te sientes "compañero" de Jesús? ¿Tu fe te ha llevado a familiarizarte con la vida y obra de Jesús?
!Paz y Bien!
Otras noticias
La Luz de Clara Brilló en la noche Veleña
Carta del Ministro general para la Solemnidad de Santa Clara 2026
Cena franciscana en Vélez-Málaga
Bitácoras