Bendición del claustro restaurado en Madre de Dios (Lucena)
El claustro del Convento Madre de Dios de Lucena, bendecido tras su restauración y devuelto a la vida de la comunidad
“Entren por sus puertas con acción de gracias; vengan a sus atrios con himnos de alabanza; denle gracias, alaben su nombre. Porque el Señor es bueno y su gran amor es eterno; su fidelidad permanece para siempre.” (Salmo 100, 4-5)
La comunidad franciscana y la ciudad de Lucena vivieron ayer domingo (día 15 de febrero) una jornada histórica con la bendición de la restauración del claustro de la Iglesia Conventual Madre de Dios de los Reverendos Padres Franciscanos, uno de los espacios arquitectónicos y espirituales más valiosos del municipio.
Eucaristía de Acción de Gracias
El acto comenzó con una solemne Eucaristía de Acción de Gracias, presidida por fray Antonio Herrera, prior del convento, y concelebrada por fray Luis Portal, fraile de la comunidad lucentina; fray Jesús del Espino, vicario parroquial de las parroquias de Parroquia de Santiago el Mayor y de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción; y fray José Arenas, vicario del Santuario de Nuestra Señora de Regla de Chipiona.
La celebración contó con el acompañamiento musical de la Coral Lucentina, que interpretó la Misa Auxilium Christianorum, de F. Brunet Recasens. De manera especial, la comunidad quiso agradecer su generosa participación y la sensibilidad con la que acompañaron la celebración, ayudando a elevar la oración y a vivir con mayor hondura este momento de fe compartida.
Amplia representación institucional y social
Arropando a la comunidad franciscana estuvieron presentes el alcalde y concejales del Ayuntamiento de Lucena, el presidente de la Diputación de Córdoba, el decano y miembros del Colegio de Abogados, cronistas oficiales, representantes de Mujeres en Igualdad, el arquitecto responsable de las obras, la empresa constructora Hermanos Peñalver, así como los movimientos que forman parte de la comunidad franciscana lucentina: OFS, Adoración Nocturna, Grupo Fraternidad, Cofradía Franciscana de Pasión y Cofradía Franciscana de Resurrección y Ángeles.
También acudieron la Agrupación de Cofradías de Lucena, hermanos mayores y cofrades de las cofradías de Pasión y Gloria de la ciudad, el Coro Elí Hoshaná, la Orquesta del Conservatorio Profesional de Música de Lucena, la Corte Aracelitana, medios de comunicación y numerosos fieles y vecinos que quisieron acompañar este día tan significativo.
Acto institucional y explicación técnica
Finalizada la Eucaristía, tuvo lugar el acto institucional con motivo de la bendición de las obras realizadas en el claustro. En primer lugar, se dio lectura a una carta remitida por el fray Joaquín Zurera Ribó, ministro provincial de la Provincia de la Inmaculada Concepción, quien no pudo acudir, pero quiso estar presente recordando la importancia de esta intervención, significativa también al coincidir con el octavo centenario de del glorioso tránsito de nuestro Padre San Francisco que celebramos este año 2026. Posteriormente, el arquitecto responsable, don Rafael Pineda del Espino, quien explicó el trabajo desarrollado con respeto y cuidado hacia este espacio histórico.
A continuación, intervinieron el alcalde de Lucena, don Aurelio Fernández, y el presidente de la Diputación de Córdoba, don Salvador Fuentes, cuya colaboración ha sido decisiva para que esta obra pudiera realizarse. Finalmente, fray Antonio Herrera volvió a agradecer la colaboración de todos los presentes.
Mucho más que una restauración
Durante el acto se subrayó que lo que hoy se contempla es mucho más que una restauración. Es la respuesta fiel a una llamada: la llamada a cuidar lo que nos ha sido confiado para que el paso del tiempo no silencie la voz de tantas oraciones ni diluya la entrega de quienes hicieron de estos muros casa, refugio y misión.
En nombre de la comunidad franciscana y de los movimientos y cofradías que aquí tienen su casa, se elevó una acción de gracias sincera a Dios y a todas las personas, entidades e instituciones que han hecho posible este proyecto. Gracias a su apoyo y compromiso, hoy se celebra la preservación de un espacio que no solo es patrimonio histórico y artístico, sino también lugar de fraternidad, oración y servicio, fiel al carisma de san Francisco de Asís.
Tras las intervenciones, fray Antonio Herrera procedió a la bendición del claustro, confiando al Señor este espacio renovado para que continúe siendo lugar de encuentro con Él, de fraternidad sincera y de puertas abiertas.
En este espacio de silencio, escuela de fraternidad y refugio para el alma, se ha buscado a Dios durante generaciones. Y aquí se le seguirá buscando. No se bendijo solo piedra restaurada sino memoria, presente y futuro.
La jornada concluyó con una convivencia fraterna, invitación ofrecida por los movimientos que forman parte de la comunidad franciscana lucentina, en un ambiente de gratitud compartida y esperanza renovada.
La actuación en este espacio ha permitido solucionar importantes patologías detectadas por los técnicos: problemas de humedades, filtraciones en la red de saneamiento, pavimentos deformados y deterioro de los revestimientos que comprometían la estabilidad y el valor patrimonial del claustro. Con esta intervención se garantiza la conservación futura de este conjunto y se frena un deterioro que ponía en riesgo uno de los espacios más representativos de la ciudad.
Organizado en torno a un patio de grandes dimensiones, con arcadas dóricas y jónicas y una fuente barroca del siglo XVII, el claustro constituye el corazón arquitectónico del convento y un elemento esencial de la identidad histórica de Lucena. La presencia franciscana en Lucena se remonta, al menos, a mediados del siglo XVI, concretamente con el inicio de la construcción de su convento en el año 1550.
Clara Ramírez Baum.
Fray Antonio Herrera
Fotografías: Antonio del Espino
Otras noticias
La Luz de Clara Brilló en la noche Veleña
Carta del Ministro general para la Solemnidad de Santa Clara 2026
Cena franciscana en Vélez-Málaga
Bitácoras