Clausura del Año Santo Guadalupense
El sábado 10 de septiembre de 2022, se ha clausurado el Año Santo Guadalupense, con una solemne celebración eucarística, presidida por el Arzobispo de Toledo, Monseñor Francisco Cerro, y concelebrada por un cardenal, dos arzobispos y cuatro obispos, amén de un nutrido grupo de sacerdotes y la Comunidad Franciscana que cuida y custodia el Santuario del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe en Extremadura.
Los peregrinos y fieles de la Virgen, llegados a este Pueblo y Villa de Guadalupe, llenaban a rebosar las naves de la Basílica. Participaban también las Asociaciones de Caballeros y Damas de la Virgen. También estaban presentes autoridades locales, provinciales y regionales. La Coral del Real Monasterio con bellas voces y mejor música contribuyó a la devoción de todos.
El Año Jubilar, que se celebra, por concesión pontificia, cuando la Fiesta litúrgica de la Virgen de Guadalupe, el 6 de septiembre, coincide en domingo; fue abierto el 2 de agosto de 2020 y fue prolongado un año más a causa de la pandemia del COVID-19.
El jubileo ha sido un año de gracia singular, pues han sido cientos de miles los peregrinos que de Extremadura, de toda España y de tantos lugares del mundo por tantos caminos como corazones; se han acercado a esta Santa Casa, para rezar ante la imagen bendita de la Virgen Morena de las Villuercas, recibir el perdón de los pecados y celebrar la eucaristía, en un tiempo especialmente complejo por la conocida dificultad sanitaria.
En la homilía, el Arzobispo de Toledo y Primado de España, glosó la Carta que Su Santidad el Papa Francisco tuvo a bien enviar con motivo del Año Jubilar a él, así como a los obispos de la Provincia Eclesiástica de Extremadura. En dicha Carta se subrayan tres claves: la conversión del corazón, la confianza filial y la opción por un proyecto de vida cristiano que se mira y deja mirar maternalmente en María, Señora de Guadalupe, Patrona de Extremadura y Reina de las Españas.
Al final de la celebración, mientras se entonaba el cantico del Magnificat, el Padre Guardián de la Comunidad Franciscana de este Santuario, Fray Guillermo Cerrato, acompañó a Monseñor Francisco Cerro, quién cerrando la Puerta Jubilar, daba por concluido este Año Santo Guadalupense, año de gracia y de sanación en esta Santa Casa.
Dos son las obras sociales frutos de este Jubileo Guadalupense: La primera la colaboración junto a otras instituciones, con la ONG “ASDIVI” en la construcción de una lavandería industrial para emplear a personas diversamente en la localidad de Alía, a 15 Km de Guadalupe. La segunda, la construcción de una Capilla bajo el título de Ntra. Sra. de Guadalupe, en la Custodia Franciscana de la Tierra Santa, concretamente en la localidad de Beit Sahour, en el lugar conocido como “Campo de los Pastores”, junto a la ciudad Belén.
¡De todos seáis loada, oh Virgen de Guadalupe!
Fray Vidal Rodríguez López ofm
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