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En primera línea

Carta del Ministro General OFM


22 diciembre 2016
Carta del Ministro General OFM

¡Con sentimientos de intensa alegría, deseo hacerles llegar mis mejores deseos para la Navidad y el Año Nuevo! Estamos viviendo en un momento de la historia en el que nubes amenazadoras oscurecen todos los horizontes, trayendo consigo enormes sufrimientos e inseguridades.

La crisis que nuestros hermanos y hermanas, obligados a huir de sus países de origen, están viviendo – son más de 65 millones – revela la profundidad del sufrimiento humano y la hostilidad que la gente opone a la acogida y a la compasión. Esto está ocurriendo especialmente en algunas regiones del Medio Oriente, África, América, Asia y Europa. No podemos escapar ni eludirnos de las exigencias que la humanidad y nuestra fe nos ponen. Tampoco podemos evadir nuestra responsabilidad que nos obliga a cambiar nuestro estilo o forma de vida, con la finalidad de que nuestra Madre tierra, nuestra Casa común, sea respetada y salvaguardada. La Encarnación nos invita a abrir las puertas de nuestro corazón y de nuestras fraternidades, para que podamos mostrar recursos de justicia y caridad hacia todos los seres vivos. De esta misma manera queremos recibir al Niño de Belén, la luz del mundo: Jesús.

Y ahora quiero compartir con ustedes una carta que recibí de una familia que vive en Alepo y que, a pesar de que está sufriendo mucho a causa de la guerra y la violencia, sigue deseando la vida, el amor, la esperanza y las estrellas que siguen brillantes en el cielo de oriente.

Damos gracias a Dios por el testimonio de fe, de esperanza y de amor que Toni, Roula y Edma están viviendo. Elevamos en voz alta nuestra oración unánime por los innumerables millones de hermanos y hermanas que han tenido o tienen que salir de sus casas y de sus países y que están buscando un lugar acogedor para recuperar su dignidad, y un lugar tranquilo donde se pueda participar en la construcción de un futuro sin más injusticias, sin más guerras, sin más sufrimientos, sin más amenazas a nuestra Casa común.

Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado.

En su hombro traerá el señorío, y llevará por nombre:

Maravilla de Consejero, Dios fuerte, Padre de eternidad,

Príncipe de la paz. (Is 9,5)

¡Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo!

Fraternalmente,

Fr. Michael A. Perry, OFM

Ministro general y siervo

Roma, 22 de diciembre de 2016

Aniversario de la muerte de santa Francisca Javier Cabrini,

Patrona de los emigrantes

Prot. 107138

 Pulse AQUÍ para descargar la carta completa (PDF) 


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